Aprendiendo fotografía

Experimentar siempre ha sido mi pasión, a veces con consecuencias no esperadas pero todo experimento que se realiza por primera vez, tiene su riesgos.

Mi primera cámara.

Fue mi abuelo Miguel quien me regaló mi primera cámara. No era una cámara muy manejable y creo que mi abuelo esperaba algo más de mis que algunas fotos de unas plantas, el canario y el salón de la casa. Pero sin duda aquello era el comienzo por plasmar la luz en un papel.

Si pudiera contarlo con palabras, no me sería necesario cargar con una cámaraLewis Hine

Tras gastar unos cuantos carretes mi abuelo no vio en mi un gran fotógrafo y coincido con el. Yo no entendía la composición, luces, sobras, movimiento, etc.

Así que no tardó mucho dejar de subvencionarme aquellos carretes y prefirió darme un simbolice paga.

Así que en realidad, mi primera cámara me la compre en Canarias, me gasté todo el dinero que me habían comprado mis padres para estar una semana de fin de curso en una Zenit reflex manual.

Sin haber usado jamás una réflex realicé mis primeras fotos ante los ojos atónitos de mis compañeros de clase que preferían gastarse el dinero en música, ropa y  atracciones.

Aprender fotografía

Había que mejorar la calidad de aquellas fotografías y eso sí que era todo un reto.

Qué mejor forma para aprender que no saber por donde empezar. Efectivamente perdí mucho tiempo sin saber nada de fotografía y es que salía muy caro. Así que pasaron los años mientras mi cámara acumulaba polvo.

Un día conocí a mi buen amigo Pepe Quintero, quien sin duda me dio muchas pautas y ayuda. Pepe era un fotógrafo que había cambiado las bodas para estar detrás de un mostrador y aguantar todas mis dudas. Yo le hacía compañía en la tienda y a cambio me empapaba de conocimientos de todo un experto.

Efectivamente, nunca he ido a un taller de fotografía o curso, ha sido todo autoaprendido por lo que mi aprendizaje ha sido lento y costoso.

Fue un fotografo argentino que vino a descubrir mundo a Europa, el que me dio otro empujón. En ese momento conocí la fotografía de moda, modelos, maquillaje, vestuario, peluquería todo un mundo lleno de posibilidades para un chaval en Marbella. Pero yo me encontraba trabajando cómo técnico con un trabajo fijo y aquello cada vez requería más tiempo y dinero. Era una apuesta, dejar el trabajo fijo con buenos ingresos o trabajar en las pasarelas de Marbella y apenas sin dinero para vivir,

A pesar de ser joven, me quedé con lo seguro, un trabajo que no tiene nada que ver con el mundo de la fotografía. Así que tuve que traer la fotografía a mi mundo.

A fecha de hoy me considero un fotógrafo muy aficionado que busca un rato para aprender algo nuevo.